Las causas de la eyaculación precoz son de origen variado y han evolucionado con el tiempo, sin embargo en la actualidad se asegura que un 90% de los casos de eyaculación precoz responden a factores psicológicos o ambientales; mientras que el 10% restante encuentra su origen en desordenes anatómicos o fisiológicos.
Estos son los más comunes y la causa mas frecuente del problema. En la mayoría de los casos los hombres se ven afectados por trastornos emocionales como depresión, stress, pánico e inseguridad entre otros.
Existe una relación directa entre el eyaculador precoz y el hombre que demuestra signos de depresión; los síntomas relacionados con esta patología afectan al círculo afectivo del individuo generando tristeza, decaimiento o cambio en el humor. Esta situación es trasladada automáticamente a la vida cotidiana y habitual; modificando el rendimiento laboral, las ganas y la voluntad para realizar acciones diarias.
Los miedos también son un factor que puede derivar en algún grado de eyaculación precoz, por ejemplo el miedo a enfrentar relaciones sexuales condiciona el rendimiento del hombre en el sexo. Esta "represión sexual" puede darse desde los inicios del hombre en la sexualidad o bien desarrollarse en edades maduras por falta de comunicación o relación insatisfactoria con la pareja.
Los trastornos fisiológicos pueden ocasionar eyaculación precoz en el hombre. Algunas enfermedades como las infecciones de próstata o uretra pueden desarrollar algún desorden que derive en precocidad al llegar al orgasmo. También la sensibilidad en el glande en niveles superiores a los normales o hipersensibilidad pueden condicionar el tiempo de meseta durante la relación sexual, obligando al individuo a eyacular antes de lo deseado.