Se distinguen 4 grados de eyaculación precoz. El peligro de esta disfunción sexual es que se desarrolla rápidamente, pasando de un grado a otro en cuestión de meses.
Grado 1: Es el grado de eyaculación precoz más leve. A menudo causado por el estrés, responsabilidades, problemas en el trabajo o personales o un largo periodo de inactividad sexual.
Grado 2: Aquellos que no superan la eyaculación precoz en el grado 1, desarrollan rápidamente el Grado 2. Llegado a este grado, la disfunción ya es crónica y muy difícil de reeducar sin la ayuda de un profesional.
Grado 3: Aquellos que no superan la EP en el grado 2, desarrollan el grado 3. Los eyaculadores precoces "primarios" suelen empezar la eyaculación precoz directamente en el grado 3. En este grado, el estrés y el nerviosismo se apoderan de la mente del que lo sufre convirtiéndose en un problema psicológico.
Grado 4: Es el grado más severo y cuando la eyaculación precoz se transforma en trastorno. En este grado los problemas psicológicos son serios ya que la persona puede llegar a desvalorar su propia persona afectándole en todos los aspectos de su vida, incluyendo en el trabajo.